Esta semana tenía pensada publicar una deliciosa receta de una tarta de chocolate, pero con el calor que hace, sólo podía pensar en cosas frías. Los y las que me conozcáis sabréis que soy una apasionada del té. Haga frío o calor, siempre tengo una buena excusa para tener un vaso o taza de té en la mano, lo cual se lo debo a mi madre, que fue quien me enganchó a este saludable vicio. Y con este calor, pues ¡ya me véis cada día con un vaso hasta arriba de té helado en la mano! Un vicio, sin embargo, que no olvidemos que debemos moderar, como todo: el té tiene teína, es decir, cafeína, e ingerir en exceso (como todo) tampoco es bueno.
Hay muchísimas variedades de té, sin embargo las más conocidas son el té negro, el blanco, el verde y el rojo, de los cuales voy a hablaros hoy, dándoos ideas de cómo tomarlos en frío tanto ahora como en pleno verano (aunque ya parezca que lo estemos, ¿no?), cuando necesitamos hidratarnos más que nunca. Además, son una perfecta ayuda para las que estéis "operación bikini" y queráis hacer un poco de detox.
Aprovecho para comentaros que las fotos que utilizaré en este post no son mías (encontraréis en enlace a pie de imagen en "Fuente"), sólo son para que os hagáis una idea de cómo pueden servirse.
¿Cómo preparar un delicioso té helado?